
MUEVE LA COLITA MAMITA RICA: Ivan danzando con Quenita

ME TOSTÉ, SOY UNA MAS DEL PUEBLO QUE NO USO BLOQUEADOR SOLAR Y OJO QUE NO FUI AL SOLARIUM: Margot llego con su marido Victor Ossa.

ESPERO QUE ME TOQUES EL POTO, ANTONIO: Antonio promete hacerle la cabala a Myriam durante las 6 noches de festival.
LUN
Eran las 22.20 horas cuando Iván Zamorano cruzó el umbral de la puerta del Ballroom del Casino de Viña del Mar y los flashes comenzaron a dispararse. Quenita Larraín, su polola, miraba hacia todos lados, dibujando su mejor sonrisa, para evitar sentir vergüenza y cruzarse con alguna mirada malintencionada: la cena de gala del festival había comenzado hace media hora, y muchos ya comían su carpaccio de avestruz cuando ellos revolvieron el ambiente.
La primera pareja en saludarlos estaba cerca de Pedro Aznar. “¿Y quiénes son ellos?”, preguntó el argentino, ganador de tres premios Grammy y amigo íntimo de Charly García. “Zamorano con su polola”, le respondieron, y él sólo atinó a encogerse de hombros.
La gala de Viña convocó más figuras que el año pasado. Lejos estaba el recuerdo de la esmirriada cena que el 2002 sólo reunió a rostros de Canal 13 y al matrimonio Cristián de la Fuente - Angélica Castro. Ahora sobraban vestidos comprados en Alonso de Córdova; Myriam Hernández enfundada en un Plain Sue beige, amarrado al cuello y con lentejuelas del mismo color; Margot Kahl muy chic, de moño tenso-tenso y pedrería en el mismo tono ladrillo de su vestido; y Karen Doggenweiler reina de la situación, con diseño de Maricel Espínola y espalda descubierta.
A Zamorano y compañía les tocó compartir mesa con Alvaro Salas, Luis Jara y Daniel Alcaíno (en su personaje de Yerko Puchento), los compañeros de su polola en “La movida del festival”, Francisca Correa -la periodista de “Protagonistas de la fama”- y Patricio ORyan, el gerente general de Universal Music, el sello de Jara.
Se rieron harto. Más de lo que algunos creerían. Pero Zamorano se puso casi rabioso cuando los flashes no le dejaban probar el primer bocado de la noche. “No quiero que me molesten más”, les dijo a los periodistas, y los guardias de Canal 13 obedecieron la orden del ídolo casi como si viniera emanada de un alto ejecutivo de la estación.
A Myriam se le sentó al lado Antonio Vodanovic, Enrique García, director ejecutivo del 134, el alcalde de Viña Jorge Kaplán y varios otros directivos de la estación. A Margot la acompañaron concejales de Viña como Virginia Regginato y otras autoridades televisivas y regionales.
Desde el otro lado del salón la vio Karen Doggenweiler. Y como se reía tanto con Italo Passalacqua, se paró y fue a contagiar con su risa a la Kahl y su marido, Víctor Ossa, quienes estaba cinco mesas más allá. Ahí se les unió Verónica Saquel -la directora del área dramática de Canal 13 y ex TVN- y, cuales compañeras de colegio, se dedicaron a recordar viejos momentos. De ésos que no volverán.
Eso sí, cuando subió Enrique García a dar su discurso, todos callaron. Y después estallaron en aplausos. Como nunca, los rostros de Canal 13 vitorearon a su director ejecutivo y no alcanzaron a tragar el postre para aleonar a los presentes. La mesa de “Machos” -con María José Prieto, Jorge Zabaleta, Gonzalo Valenzuela y Pablo Díaz, entre otros- demostró que ahora los hombres la llevan.
Para la medianoche, quedaban pocos en el Casino de Viña. Zamorano y Quenita habían arrancado por el subterráneo del recinto. Antes de salir, el ídolo dijo: “Que ahora yo acompañe a Quenita se trata de que nos apoyemos mutuamente, que juntos salgamos adelante de todo. De lo contrario, no tendría sentido”.
-¿Cómo te sientes con tu nueva pareja?
-Estoy feliz, estamos muy felices.
-¿Podrías decir que ésta es una de tus relaciones más importantes?
-No quiero hablar de mis relaciones. Estoy feliz y con eso creo que ya es suficiente.
ENFERMA PARA EL BAILE

"¿UDS. CREEN QUE LA QUENITA LARRAIN PASA EN EL KAMIKAZE BAILANDO?" : Yerko y Quenita.
María Eugenia Larraín casi se queda fuera de la primera transmisión de “La movida del festival”, ya que un repentino dolor de garganta e inflamación de sus amígdalas hasta le impedían hablar. Por ello debió recibir atención médica. “Me sentía súper mal y no sabía qué hacer porque tenía claro que debía estar en el programa, así es que me pincharon el domingo en la noche y me siento un poco mejor”, explicó.
A pesar de su malestar, la pareja de Iván Zamorano se lució en su primer día, que comenzó con un sensual baile pascuense. Vestida con un bikini blanco y una falda en plumas con decoración propia de la isla, se robó las miradas de todos los presentes. “La verdad es que en un comienzo estaba muy, muy nerviosa, no sólo porque físicamente me siento más o menos mal, sino también porque tenía que bailar y no sabía mucho aunque me encantan todos esos ritmos. Pero salió todo perfecto”, agregó.
Cuando se le pregunta por Zamorano, la rubia de ojos azules de inmediato se pone a la defensiva y se niega a responder cualquier interrogante. “De Iván no hablo”, dijo.